Hay quienes no creen que exista una realidad objetiva, hay quienes afirman que la realidad es puramente subjetiva; de echo no estoy segura de que “lado” estoy. Creo que existe una realidad objetiva, Dios existe, el aire existe, yo existo y la computadora en la que escribo existe, sin lugar a dudas, pero también estoy convencida de que nuestras percepciones de la realidad son subjetivas, como la realidad es interpretada depende de cada individuo (pero no en una manera solipsista, ya que como la realidad es en base objetiva, hay puntos comunes en cuanto a lo que conocemos).
Estamos acostumbrados a dar las cosas por sentado, dos más dos son cuatro; y ya. En un mundo en el que los descubrimientos científicos nos permite “romper” las leyes de la realidad, nos permite analizar sobre partículas subatómicas, que “existen” pero que el noventa y nueve por ciento de las personas (entre ellas yo) nunca verán porque sólo existen dos microscopios que las pueden accesar, hablar con personas del otro lado del globo podría parecer “irreal” y sin embargo lo hacemos todos los días. Pero ¿Quien dicta qué es real?, al hablar de este tema surgen en mi muchas dudas, ¿que tan aceptable es la realidad virtual?, ¿que tan virtual puede ser nuestra realidad verdadera?.
Con tantas posibilidades tecnológicas se expande la probabilidad de una “segunda vida” (literalmente en internet)de llevar a cabo el desarrollo de una realidad alterna, de una realidad ficticia, existente solo en nuestra mente. Los programas que nos permiten desarrollar una realidad virtual no son más que eso, programas. Herramientas diseñadas por seres humanos para seres humanos, herramientas para explorar nuestras posibilidades, nuestros límites e incluso más allá de ellos, para alguien discapacitado puede significar la realización de esa discapacidad, la liberación de una atadura.
Descartes hablaba sobre los principios de la duda, y uno de ellos era la incertidumbre al discernir el sueño de la realidad, ¿será que lleguemos al punto de no poder discernir entre lo virtual y lo real?. no pretendo descubrir las respuestas, y estar consciente de que probablemente nunca encontraré una respuesta satisfactoria y hacer paz con este hecho es suficiente por ahora.
De cualquier manera, debemos aprovechar estos avances y estas oportunidades, siguiendo el ejemplo de los discapacitados y utilizarlos para potenciarnos, para ser mejores personas y más plenas, en esta vida, ¿porqué darle el lujo de vivir a un gráfico de computadora? Cuando puedes salir y vivir por ti mismo, déjate ser mejor para poder hacer un mundo mejor.
-C.R.A.