Quisiera escribir desde una experiencia personal. Me encuentro en una crisis de acción pro-social ya que me hallo sin ninguna actividad organizada que beneficie a los demás; pero antes de convertirme en este ente altamente inactivo formé parte de un apostolado y de ahí me gustaría partir. Muchas personas hablan de hacer cambios pero a la hora de ayudar se quedan inmóviles, hay muchas maneras en las que podemos hacer un cambio en nuestro entorno.
Es difícil tener valores y mantenerlos en alto, el mundo (generalización, ya que no TODO el mundo) va en una espiral de desvalorización, donde cada vez se borran más las líneas que dividen lo que está bien, de lo que es fácil y si alguien osa levantarse y sostener un punto de vista “conservador” se le tacha de “retrógrada”. Hay cosas que deben cambiar, a las que debemos adaptar para mejorar; no aceptar la tecnología es una actividad retrógrada no querer innovar en métodos de producción o cambiar el sistema económico habla de una capacidad de adaptación muy pequeña, sin embargo estar en contra del aborto, la eutanasia y la pena de muerte se consideran posturas “anticuadas”.
¿Porqué hay tan poca gente que soporta abiertamente las posturas que están de acuerdo con los principales valores como lo es el valor de la vida? Porque es difícil. Es difícil estar a favor de una “causa perdida” es difícil pararse y mantener en alto tus valores, tu religión, tu ideología, porque es más fácil ir con la corriente.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Bienaventurados los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios.
Tenemos miedo de ser criticados, segregados, de perder amistades y popularidad, cuando tuve la dicha de participar en un apostolado formal entendí la importancia de defender la verdad y lo que está correcto y de respetar y tratar de comprender a todo aquél que no piense igual a mi. En mi caso particular he descubierto que la verdad es Jesucristo, él es mi guía y amigo, y se que a su ejemplo puedo contagiar a los demás con los valores y actitudes positivas que hoy en día escasean tanto.
BIENAVENTURADOS SERÉIS CUANDO POR CAUSA MIA, OS INSULTEN Y DIGAN TODA CLASE DE CALUMNIAS CONTRA USTEDES, ALÉGRENSE Y REGOCÍJENSE, PORQUE SU RECOMPENSA SERÁ GRANDE EN LOS CIELOS.
-C.R.A.