Alrededor de 1920 salió el dato tan conocido de “sólo usamos el 10% de nuestro cerebro” (que erróneamente seguimos aplicando) hoy se sabe que aunque no se utiliza el cerebro al 100% no se debe a una “incapacidad” y es más bien una “especialización” de las distintas áreas de nuestro cerebro. Distintos estudios cerebrales muestran que en la realización de actividades diferentes, se utilizan partes diferentes del cerebro y los requerimientos de concentración, esfuerzo, trabajo y actividad cerebral son distintos para cada una.
Esto únicamente me motiva a explorar todas las posibilidades, nos debería impulsar a llevar nuestro consciente y nuestro inconsciente al límite, a soñar a filosofar, subirme a montañas rusas, hacer ecuaciones matemáticas, cantar, escribir, imaginar, rezar, gritar, correr, brincar, nadar, amar, dormir, todo lo que es posible hacer sin hacer daño, explorar emociones y sentimientos.
¿Qué tanto de la realidad está afuera de nosotros y que tanto está dentro de nosotros? No pretendo responder ésta pregunta, pero realmente un gran porcentaje de la realidad se encuentra en nuestra mente, la manera en la que ésta gran computadora procesa las cosas es tan impresionante como misteriosa, porque decir que pensamos por medio de reacciones químicas y de impulsos eléctricos, realmente no responde nuestra duda.
Decir que no utilizamos nuestro cerebro al 100% nos da la pauta para querer superarnos, a querer ser mejores, porque sabemos que PODEMOS ser mejores, a querer superarnos, porque podemos superarnos, porque sabemos que SER implica mejora y trabajo constante.
-C.R.A.